Menu

 

vestuario

Indumentaria y costumbres en Monzón en el siglo XIII.

Conmemorar o recrear un hecho histórico debe hacerse con rigor, característica fundamental de unan sociedad civilizada que reconoce y homenajea su historia. Aún estamos a tiempo de no convertir nuestro pasado en un programa de Telecinco. Hacerlo sin rigor implica convertir esa conmemoración en un carnaval más o un juego de niños disfrazados, ajeno al valor científico y a la cultura. He aquí un desglose de cómo se vestía en Monzón en el siglo XIII, perfecto escaparate para aquellos que deseen hacerse las prendas, adquirirlas o, simplemente, divulgarlas.

Hombre

Las prendas de civil para hombre eran las siguientes, comenzando de abajo arriba:

calzon Camisa Medieval calzas Capiello capuchaabotonada

Calzones: prenda interior amplia (mucho más amplia que su homóloga actual) que cubría las partes nobles y los muslos.

Calzas: en la Edad Media, hasta prácticamente entrado el Renacimiento, salvo en momentos muy determinados, NO SE USABAN LOS PANTALONES. Las calzas cubrían toda la pierna, incluido el pie, hasta la parte superior de los muslos. Su parte superior se anudaba al cíngulo (cinturón) o al propio calzón.

Camisa: Podía ser larga o más corta; en cualquier caso, cubría hasta los muslos.

Gonela: llamada así en Aragón; en Castilla se llamaba saya. Se trata de una túnica, cuya calidad y decoración variaba según la procedencia social. Se amarraba a la cintura mediante un cíngulo.

Esta era la indumentaria básica, que podía variar según la procedencia social. Sobre estas prendas se llevaban otras para proteger del frío. Eran las prendas de encima:

Brial: prenda más amplia y larga que la gonela, amarrada en la cintura y que podía llegar hasta los tobillos. Solía tener las mangas amplias y podía estar decorada de distintas formas.

Sobrecota: llamada así en Aragón; en Castilla se llamaba pellote. Se trata de una pieza parecida al brial, pero sin mangas. Cuanto más grande es la abertura de las mangas, más cerca del final del siglo XIII nos encontramos. Hacia final de esa centuria, el pellote solía estar abierto desde el hombro hasta la cintura.

Capa: común en todo el medievo.

Tabardo: prenda de mangas amplias y largas que van estrechándose con el paso del tiempo. Los brazos pueden sacarse por las mangas o por los agujeros situados bajo éstas.

Los hombres del siglo XIII siempre llevaban tocados en la cabeza que podían ser de distinta naturaleza. Hay que tener en cuenta que la higiene solía estar ausente en los cuerpos de aquellos que vivieron en el medievo, por lo que los piojos, las liendres y otros parásitos podían pulular a sus anchas por el cabello, incluso entre las personas más pudientes. Los tocados más comunes eran:

Capiello: tocado que cubría la cabeza en incluso la nuca. Solía ser de distintas formas y tamaños, su parte superior era cilíndrica, generalmente forrando un cilindro de pergamino con tela.

Capiello de sol: clásico sombrero que cubría de los rigores y el calor.

Cofia: prenda sencilla de tela que cubría la cabeza y se anudaba bajo la barbilla.

Capucha: con manto del obispo sobre los hombros.

El calzado era de cuero, generalmente abotinado. No se llevaban los cordajes propios de los zapatos actuales; sí las hebillas.

 

Mujer

Las prendas para la mujer eran las siguientes, comenzando de abajo arriba:

Saya encordadaVestido medievalPelloteCrespina de telaCalzones y bragas: prenda interior amplia (mucho más amplia que su homóloga actual) que cubría las partes nobles y los muslos.

Calzas: las calzas femeninas cubrían toda la pierna, incluido el pie, hasta la cintura (más altas que las de los hombres). Su parte superior se anudaba mediante un cordón o cíngulo (cinturón) en la propia cintura.

Camisa: esta prenda femenina era más larga que la masculina. Llegaba hasta prácticamente los tobillos. Era una prenda eminentemente interior.

Gonela: llamada así en Aragón; en Castilla se llamaba saya. Se trata de una túnica, cuya calidad y decoración variaba según la procedencia social. Se amarraba a la cintura mediante un cíngulo y en el caso de las mujeres era larga, cubriendo incluso los tobillos si la procedencia social era alta. A medida que avanza el siglo XIII sus mangas son más ajustadas.

Esta era la indumentaria básica, que podía variar según la procedencia social. Sobre estas prendas se llevaban otras para proteger del frío. Eran las prendas de encima:

Saya encordada o brial: Esta prenda busca realzar la esbeltez de la mujer, ajustando mediante cordaje la prenda al pecho y la cintura. Lo normal es una sola abertura en el costado aunque también existieron sayas con dos aberturas laterales o una trasera. Estas sayas encordadas pueden llevar mangas o no. Los vestidos sin mangas son característicos de la moda hispana.

Sobrecota: llamada así en Aragón; en Castilla se llamaba pellote. Se trata de una pieza parecida al brial, pero sin mangas. Cuanto más grande es la abertura de las mangas, más cerca del final del siglo XIII denota. Hacia final de esa centuria, el pellote solía estar abierto desde el hombro hasta la cintura.

Garnacha: prenda amplia de abrigo parecida al pellote, con abertura para las mangas estrechas.

Balandre: propio de las mujeres humildes. Se trata de un rectángulo al que se le hacía un agujero para pasar la cabeza y se le cosía una capucha.

Capa: común en todo el medievo.

Manto: pieza de corte circular o rectangular. Las mujeres lo vestían sobre la cabeza o sobre los hombros.

Las mujeres del siglo XIII siempre llevaban tocados en la cabeza. La tradición así lo dictaba. Los tocados podían ser de distinta naturaleza. Hay que tener en cuenta que la higiene solía estar ausente en los cuerpos de aquellos que vivieron en el medievo, por lo que los piojos, las liendres y otros parásitos podían pulular a sus anchas por el cabello, incluso entre las personas más pudientes. Solo las doncellas y las danzarinas llevaban el pelo suelto, y aun así se consideraba una excepcione. Los tocados más comunes eran:

Toca: la forma más simple de toca es un velo para la cabeza. Consiste en un paño rectangular o semicircular de tela que cubre la cabeza y cae sobre los hombros. Puede llevarse de varios modos.

Almízar: Se trata de un tocado formado por una larga pieza de tela enrollada en la cabeza, de modo ligeramente distinto al turbante. Era usado tanto por damas como doncellas cristianas, y parece que existieron variadas formas de cruzar la tela, aunque siempre contaban con una banda que se ajustaba al cuello.

Velo largo: más amplio que la toca. Cubría también los hombros.

Guirnalda: tela enrollada en la frente que solía complementarse con otros tocados como la toca o el velo.

Capiello: tocado que cubría la cabeza en incluso la nuca. Solía ser de distintas formas y tamaños, su parte superior era cilíndrica, generalmente forrando un cilindro de pergamino con tela.

El calzado era de cuero, generalmente abotinado. No se llevaban los cordajes propios de los zapatos actuales.

DARÍO ESPAÑOL SOLANA
Miembro de la Sociedad Española de Estudios Medievales

Fotografías de vestuario, propiedad de Lúa Media.

Organiza

Colabora

  • logo dph

Propiedad de las fotografías: Ayto. de Monzón, Carlos Orteu, Jesús Ginesta, Lúa Media.